lunes, 10 de mayo de 2010

La "A" de la ausencia.

Tal como fuera el amorfismo al morfismo la ausencia de forma, pudiera serle el aburrimiento al burrimiento, si es que esto último pudiera dividirse en burri y miento, o sea, faltar a la verdad con burri, el burrito piloto a sortear en todas las rifas campestres.
Esto es básicamente lo que lleva a este afamado laboratorio a guardar en un frasco de cristal todas las AES que pilla, ya sean suyas o no. "A" que pillamos "A" que va pal bote.
A que lo pillas.
A que casi lo has entendido.
A que no me suben el sueldo tampoco este mes.
A tomar por culo.
A la limón.
A la puta calle.
A freir espárragos.
A taluego, me voy.

Nos hemos vuelto a quedar sin dinero para la A-foto.

domingo, 9 de mayo de 2010

Repugtórica.

No recuerdo bien qué inmunda sensación me condujo a saborear los restos interdentales antiguos. El caso es que, urgango, urgando, llegué a extraer un lingote amarillo rancio y mal oliente de una de mis caries más profundas.
En estando tanteando su peso, textura, plasticidad, moldeabilidad, entre lengua y labios, entró repentinamente en mi despacho un asesor de imagen encorbatado y requetepeinado en verde, con fuerte estruendo de goznes y pisotón de tarima flotante.
El resultado ya lo han adivinado evidentemente. Voy y me trago el pildorón gangrénico. No tardo ni dos segundos en autoenvenenarme con, además, rápida reacción espasmódica, paro cardíaco, obstrucción laringal y apertura de esfínteres excretores. Me muero asfixiado y derramado.
Bueno, pues escuchen bien ésto. Es absolutamente imposible que esto me haya pasado a mí... ¡No tengo despacho!
Y además me lavo los dientes después de cada comida.

sábado, 8 de mayo de 2010

sábado, 1 de mayo de 2010

1 de mayo, día del trabajo.

Hoy es el día del trabajo y no tengo nada que celebrar.
Cuando sea el día del traalto, me avisan.
No me gusta trabajar, prefiero trasubir.
Felicidades a todos los trabajadores y enhorabuena a todos los trasubidores.
Todo ello aplicado a las bragas... te las tra-bajas y cuando termines te las tra-subes (el papel higiénico al cubito, no lo tires por el retrete por favor, que se atasca)

viernes, 30 de abril de 2010

TRIUNFAR ES DE POBRES (con paréntesis jodientes)

Yo así lo creo (o sea, que no estás seguro). Para poder triunfar es necesario carecer. No es posible conseguir si ya se tiene (descansa y bebe agua que vas muy rápido).
Ya lo dijo la zorra de las uvas: "es que están verdes". Entonces para qué me voy a partir el lomo saltando y saltando para no llegar a cogerlas de la parra. (O has cambiado de tema o es que estás tonto).
A lo mejor las dos cosas, tonto y cambiatema, pero es que es difícil expresarte cuando te odias entre paréntesis (te jodes como Herodes).
Habla tu primero cabrón ... (vete a la mierda), ya sabía yo que terminarías perdiendo los nervios (el desatascador del retrete es lo que se me ha perdido en tu culo), me estás empezando a ofender (llevo ofendiéndote desde el principio, que no te enteras).
CONTRERAS.
(¡JA! ¡Qué rima más tonta!)
EN EL CABALLO SE MONTA.
(No me toques las pelotas)
Métete el deo en el culo y votas.

lunes, 26 de abril de 2010

BINOMIO.

Análisis de toda una vida a partir del recuento de sus años, haciendo hincapié en los números binómicos de dicho recuento en los que coincidan números iguales.

Estudio basado en experiencias propias (20,6%), experiencias ajenas (14,3%), observaciones de campo (33,9%), conservantes y colorantes (9,3%) y menos vergüenza que el fondo del lago Titicaca (Whachintón D.C.)

A los 11 años: me afeité el bigote por primera vez (bueno, en realidad me lo afeitaron, una broma de los que creía eran "mis amigos")
A los 22 años: ... si, si, un poco tarde pero, qué carajo si al final a casi todo el mundo le ha pasado lo mismo y lo que pasa es que somos muy fanfarrones y vamos contando lo que nos dá la gana.
A los 33 años: me casé.
A los 44 años: escribí mi primer libro.
A los 55 años: me volví a afeitar el bigote (esta vez si fui yo y se pueden imaginar qué bigote, pues no me había afeitado desde los 11 años...)
A los 66 años: volví a perder mi virginidad. Esta vez me gustó más que la primera.
A los 77 años: me sentía casado y descansé un ratito.
A los 88 años: tuve un accidente con la moto y me partí el paquete de clinex que llevaba en el bolsillo de atrás del pantalón.
A los 99 años: le saqué punta al lápiz y me fui a cazar serpientes venenosas.

Y aquí ha de terminar este informe por la regla del binomio, que no trinomio, a números compositivos del mismo iguales entre sí.

Soy consciente que la lección de hoy ha sido dura, áspera, falta de gracia, sin sentido, paranoica, desazonante, amortizante, ñoña, hastiante, monótona, simiótona, pesimistica a la vez que pésima más propia de un block que de un blog.

Es que necesito perder unos cuantos miles de seguidores de este blog, que me han escrito de Google que les estoy sobrecargando los servidores con las potas de los que leen los ensayos del aqueste el Laboratorio más hediondo de la red mundial de Wuebos.

p.d.: El recuento de escenas de la vida está escrito en primera persona pero, para nada se trata de mí, lo hemos escrito así por aprovechar una oferta de Carrefur que estaba de la muerte de buena y no vean la de dinero que nos hemos ahorrado ahora que está la cosa más chunga. (Pena que no traía foto, la oferta digo).